domingo, 10 de enero de 2010

!!!AL CARAJO CON FRIDA!!!

ARTICULO DE: LUIS GONZÁLES DE ALBA.
Compré boletos para ver el estreno en español de la ópera Frida y el día de la función los regalé. Detesto a Frida Kahlo y a su tiempo. No es un odio sin motivos: estoy convencido de que la misma actitud que ha trepado a los altares a una pintora mediocre, obsesionada con su desgracia (¡Dios santo! ¿Por qué no la mató el tranvía?), es la misma que mantiene pobre a México, un país rico en recursos que no tienen ni Corea ni Singapur ni Irlanda: paradigmas de países miserables hace 30 años, que sólo producían oleadas de inmigrantes y hoy son países ricos porque han seguido el camino opuesto al de México.

Vayamos por partes: Frida con sus vestidos de tehuana es el ejemplo de la mujer incapacitada para trabajar en una fábrica, hasta, vaya, para subir en camiones y desplazarse al trabajo; como pintora es ejemplo de invención por el mercado del arte gringo. La época de Frida y Diego es la del nacionalismo barato en el que se cimentaron las políticas que nos atan, todavía, a la pobreza y los defectos que incapacitan al pueblo mexicano. Uno de los peores es su xenofobia: los extranjeros vienen siempre a robarnos, y la prueba es que nomás llegan y se vuelven ricos, dice el taxista sabio. No es su mayor capacidad de trabajo, no son sus mayores conocimientos, hasta su mayor habilidad por lo que pronto prosperan entre un pueblo ensimismado. No, es que se aprovechan de los mexicanos.

Ridículo, pero también tengo mi propia xenofobia, a la inversa: veo que, siempre, son hijos de extranjeros, como del alemán señor Kahlo, quienes nos imponen el folklor como único futuro: "Pero ¿por qué queréis despojaros de vuestras tradiciones?" Los extranjeros amantes del folklor y los intelectuales mexicanos ídem, eligen lo más vistoso de las costumbres populares, como los bordados, y no se aplican jamás todo cuanto tienen de opresivo. A los indios les recetan apego a tradiciones que son, en sí mismas, productoras de pobreza, como es la "democracia" directa, a mano alzada, con la que el cacique se eterniza; o las mayordomías que aniquilan cada año la "acumulación originaria del capital", como la llamó Marx, y la vierten en fiestas lindísimas... para la foto, pero que condenan a los habitantes a seguir sin agua corriente, sin piso de cemento en casa, sin medicina como no sea la del hechicero (maravilloso fotografiado por Gabriel Figueroa). Fotografía incomparablemente mejor una mujer que transporta un hermoso cántaro de agua al hombro que un ama de casa que abre el grifo en la cocina para lavar platos. ¿Cómo puede alguien comparar la belleza de moler en metate al burdo encendido de una licuadora? Dirían quienes prohíben comer hamburguesas en Oaxaca, pero no ven mal que los APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) quemen un teatro.

Una gran proporción de los mexicanos se cree el cuento gobiernista de que "el petróleo es nuestro" y por eso PEMEX debe irse a Texas cuando abre una refinería con capital privado, y así da empleo a texanos; no logra entender que si el IVA pasa de 15 por ciento a 10 generalizado significa que baja, no que sube. Mexicanos encuestados se oponen a la competencia en la producción de energía, aunque disfrutan de un servicio telefónico que, con ser malo, es inmensamente superior al que nos ofrecía la burocracia cuando los teléfonos eran "nuestros". Como Frida a su silla de ruedas, siguen asidos a las muletas de la ideología escolar impuesta por los gobiernos desde 1917 porque no se han desembarazado de Frida, Diego, el muralismo y nuestro glorioso pasado... de edad de piedra.

En la escuela nos adoctrinan para asumirnos hijos de los vencidos y no de los vencedores. Y poca gente revisa la doctrina: ¿astronomía maya? Predecían eclipses, pero los atribuían a que una gran serpiente devoraba al sol. No hubo explicación de la naturaleza por la naturaleza misma, base de toda ciencia. Los aztecas eran cazadores-recolectores en pleno 1300, etapa superada por mayas mil años antes y ocho mil antes por chinos. Buena parte de ese odioso adoctrinamiento viene de la época de Frida, en que los sindicatos y otras corporaciones integraron la demoledora maquinaria del gobierno y nos enseñaron asistencialismo, esto es que el gobierno, como la Divina Providencia de endenantes, proveerá a nuestras necesidades.

Y todo eso está destilado en el culto a Frida Kahlo, del que finalmente ella no es culpable: se limitó a pintar mal, autorretratarse obsesivamente y promover a las mexicanas peludas.

Luis González de Alba (1944) fue líder estudiantil en 1968. Es autor de Los días y los años (Era, 1971) y de numerosas novelas y obras de divulgación científica.

1 comentario:

Terminantemente prohibido dijo...

La neta luis gonzález de alba siempre se ha caracterizado por su furia, por su cinismo y eso en lo particular me encanta, desde la ciencia y otras mentiras hasta otro días y otros años donde dice que revueltas (el escritor, siempre me confundo con silvestre) se metía vodka hasta por las orejas diseñando un innovador sistema de inyectado de alcohol en gelatinas. Alba es y seguirá siendoun mamón de esos que vale la pena leer- Y la neta sí, decir qeu tu pintor favorito es Khalo es igual que decir que amas a Mozart. salve alba!