miércoles, 20 de junio de 2007

¡URGENTE,URGENTE!

LA ÑORA DE TIERRA ADENTRO ME LLAMA Y ME DICE QUE YA TIENE FECHA DE PRESENTACIÓN DEL LIBRO EN ALGUNOS ESTADOS Y ME DICE QUE EN ZACATECAS SERÁ EL 26 DE JULIO... DOS DÍAS DESPUÉS UN CONOCIDO QUE TOPO EN LA CALLE ME DICE: TE VEO EN TU PRESENTACIÓN DEL MIERCOLES ¿EH?... BUSCÓ UN PROGRAMA CULTURAL DEL ESTADO Y LEO QUE EL LIBRO SE PRESENTARA EL MIERCOLES 27 DE JUNIO... ME LLAMA MÁS TARDE LA DE TIERRA ADENTRO Y ME DICE: EL ENCARGADO EN ZACATECAS SE HA EQUIVOCADO, AUN ASÍ PUBLICARON LA FECHA ERRONEA... PUES NO ESPERABAMOS MENOS DE ESOS BUROCRATAS LAMECULOS.
EL ASUNTO ES QUE SI ALGUIEN POR MERA CURIOSIDAD VIO EL ANUNCIÓ Y DIJO: VOY A IR A VER QUE ME INVITAN... MEJOR NOS VEMOS EL 26 DE JULIO EN LA CIUDADELA DEL ARTE, A LAS OCHO, HABRÁ MÚSICA Y HABLAREMOS DE ESTO Y AQUELLO... DE AHÍ NOS VAMOS, LOS QUE GUSTEN, A LA CASA DEL NANO PUNK, ASÍ QUE LLEVEN HARTAS GANAS DE BEBER, Y SI PUEDEN POS SE LLEVAN UNA BOTELLITA, UNOS PORRITOS O LO QUE BUENAMENTE QUIERAN COMPARTIR....

ZAZ... AY LOS VEO... Y ESOS DEL INSTITUTO: TACA TA TA CA

ARTICULO DEL NERI

HACE CHORROCIENTOS MESES QUE ESTE BLOG NO RECIBÍA COLABORACIÓN DEL MAESE ALEJANDRO NERI, AQUEL QUE ENCENDIÓ ACALORADAS DISCUCIONES CON SU ARTICULO SOBRE EL ROCK METAL. AHORA NOS PRESENTA UN TEXTO RETE SUAVE QUE NOS HACE RECORDAR AQUELLOS AÑOS CUANDO LE GANABAMOS A LA COMEZÓN JALANDO SIN CESAR, MIENTRAS LA SABROSA DIVA DEL CINE DE FICHERAS SE CONTONEABA.

Bella y cariñosa paradoja: el cine de ficheras


Yo soy uno más de aquellos que soñaron alguna vez con Sasha Montenegro. ¿Qué adolescente en la edad de la punzada no la idolatró? ¿Quién no le agradeció al destino que trajera a Alejandra Asimovic Popovic -mejor conocida como Sasha Montenegro- a México cuando el cine comenzaba a tener las oportunidades de mostrar cosas diferentes en pantalla? Gracias a la estupidez de Margarita López Portillo, surgió y tuvo su auge el llamado “cine de ficheras” durante el sexenio de su hermano, José López Portillo mejor conocido como Jolop, quien al igual que su antecesor colocó a un miembro de la familia en un puesto importante, a su hermana como directora de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación, ¡todo entre familia!

Margarita, emitió en una ocasión sus propósitos planteados al estar al frente de dicho cargo, mencionó que habría “respeto absoluto a la libertad de expresión en el cine, y luchar porque a través de éste se logre el acercamiento familiar en nuestro medio”, pero igualmente mostró su rechazo “…contra el cine vulgar cuyo contenido pueda lesionar las costumbres y la moral de nuestro pueblo.” Nadie imaginaba el contraste hasta ese momento. Y fueron estas mismas palabras las que dieron el toque de salida a una campaña que atacaba al cine del sexenio de Echeverría, al cual se le acusaba de pornográfico, violento y sobretodo izquierdista, quizá haciendo referencia al llamado “cine de exceso” que mostraba desnudos y sangre como la trilogía de Felipe Cazals (Canoa, El apando y Las poquianchis), o bien a ese “cine histórico” con temática revolucionaria que se creó y que mostraba enormes masacres de insurgentes, reflejando quizá la característica más marcada del gobierno de Echeverría.

Margarita López Portillo optaría por reducir los presupuestos a los cineastas del sexenio anterior, medida que causó que la producción de pelis disminuyera considerablemente, y con la idea de crear un cine de proyección internacional, destinó altos presupuestos a coproducciones con otros países como Francia e Italia y las producciones mexicanas serían encargadas a cineastas extranjeros en su mayoría. Como un plan de revancha, los productores mexicanos comenzaron a crear un cine paupérrimo, de escasa calidad y totalmente inmoral, es entonces cuando surge el llamado “cine de ficheras”, que caracterizaría – paradójicamente- al sexenio de López Portillo.

Así pues la naciente industria dejaba atrás a aquellos directores y actores consagrados y traía a escena a nuevas figuras del cine y sobretodo un nuevo género. La figura descollante de este nuevo tipo de películas fue Sasha Montenegro, una yugoslava nacida en el año de 1950 en Montenegro, de ahí el apellido, que filmó su primera película en México en el año de 1971 al lado de Verónica Castro, el film se tituló Un sueño de amor. El papel que protagonizó en esta cinta fue la catapulta que la impulsó hacia el estrellato fichero, no sin antes filmar varias de distintos géneros, entre ellas algunas de acción al lado del Enmascarado de Plata.

El ritmo de la producción de películas, aunque disminuyó con referencia al sexenio echeverrista, se mantuvo equilibrado gracias a los productores privados que optaron por hacer un cine barato a base de desnudos y albures, y es el film Bellas de noche (1974) de Miguel M. Delgado el que da inicio a esta etapa del “cine de ficheras”. La cinta causó un gran impacto cuando se estrenó al año siguiente de su producción, en diciembre de 1975 todavía bajo el gobierno del “criminal histórico”. Tanto fue el éxito que duró 26 semanas en cartelera, y esto provocó que surgieran secuelas como: Las ficheras/bellas de noche II, Noches de cabaret/las reinas del talón, Las cariñosas y Muñecas de media noche, todas estas realizadas ya durante el gobierno de Portillo. En todas estas películas aparecía la sensual y guapísima Sasha Montenegro, convirtiéndose de esta forma en la diva de este género y tal vez en la mujer más soñada y más deseada del México de finales de los 70, tanto que el presidente también decidió quedarse con ella.


Este tipo de películas paradójicamente fueron bastante sanas para las taquillas de los cines que se mantenían a tope para ver a la Montenegro mostrar sus atributos en pantalla grande, y fueron surgiendo a lo largo del sexenio del afortunado López Portillo más cintas con la misma temática, como Las del talón en 1977, Guerra de sexos en el 78 y El sexo me da risa en ese mismo año. Era tanta la aceptación del público, en su mayoría hombres, que el género de las ficheras se volvió bastante rentable, que incluso las productoras estatales incursionaron también en él dándole en toda la madre a Margarita López Portillo que decidió derrochar el presupuesto en películas intrascendentes. Aunque claro estaba que estas productoras se limitarían más y sus intentos serían diferentes, es decir, hacer un cine de ficheras de más calidad, sin desnudos y con tintes existencialistas como ¡Oye Salomé! Donde la Montenegro bailaba moviendo su cuerpazo al ritmo de salsa la canción que le da título a la película oye Salomé perdónala, perdónala, perdónala… Otra creación de las productoras estatales fue La vida difícil de una mujer fácil, que en mi opinión, es la mejor película de ficheras que se realizó, ya que no solamente muestra la belleza de Sasha Montenegro, sino además sus dotes histriónicos. La historia de la película se basa en flash backs, (retrocesos en el tiempo), donde Montenegro va recordando sus andanzas como prostituta. Pero quizá esta película es la que menos les haya gustado a algunos machos mexicanos, ya que el final se podría decir que es insólito, la Montenegro fallece en su habitación, mientras las vecinas deciden con qué vestidos de ella quedarse.

Este fue el cine que caracterizó extrañamente al sexenio de López Portillo, cuando según él y su hermana querían un cine que no fuera ramplón ni que atentara contra la moralidad del pueblo mexicano, la década de los 80 fue el momento de auge de este género pero a la vez el de su decadencia, ya que no se podría mantener una industria con films carentes de calidad. Para el sexenio de Miguel de la Madrid, la crisis cinematográfica se acrecentó. De la Madrid mencionaba que su sexenio (1982-1988) sería el de “la renovación moral”, pero es en esta etapa cuando surgen un sinfín de películas que van más allá de lo adocenado y lo vulgar. Las tramas ya no centran en la figura de la mujer, sino en la del macho, y las locaciones dejan de ser los cabaret y los burdeles y se pasa a filmar en vecindades y arrabales. Es cuando surgen actores cómicos como Alberto “el caballo” Rojas, Alfonso Zayas, Rafael Inclán, “El Flaco” Ibáñez, “El flaco” Guzmán y Luis de Alva “Juan Camaney”, por mencionar a los más conocidos.

Todavía hoy menciona, al momento de ver una película estelarizada por uno de los actores mencionados, que es cine de ficheras, ya que en algunas películas siguió apareciendo la diva Sasha Montenegro que estelarizó más de 40 películas de este género, pero seguir englobando a los films de estos actores dentro del género de las ficheras es un equívoco, ya que este cine basó su éxito en el albur y en una metodología para ser un sancho insaciable y no en la vida nocturna dentro de los burdeles que es donde trabajaban las vedette, es por eso que se le ha dado el nombre de “cine de albures” aunque yo le nombraría “cine de sanchos”.

Alejandro Ortega Neri

“…vuelve a mí cabaretera, vuelve a ser lo que antes eras…”


miércoles, 6 de junio de 2007

UNA RAJADA QUE DESCUBRE LA CIUDAD

AQUI UNA FOTO QUE TOMÉ CAMINO A CASA, O MÁS BIEN PARECE COMO SI ME ASOMARA DE UN SACO, Y VIESE EL BULEVAR, O QUÉ
Y EN ESA MISMA CARRETERA UN CHOQUE:

LA CIUDAD, EL JALE, LAS FIESTAS

HACE UN MES QUE ME HAN CONTRATADO EN UNA MAQUILA, OTRA VEZ EL HASTIO, OTRA VEZ LA DEPRESIÓN DE ESTAR ENCERRADO; PERO NO TODO APESTA TAMBIÉN HAY FIESTAS CASI DIARIO Y AUNQUE AHORA CLEONE SE HA IDO POR UN MOMENTO A MI SE ME HINCHA UN HUEVO Y TRANSCRIBO AQUI ESTA CANCIÓN DE IVAN ROSAS QUE ME HACE PENSAR EN ELLA, CON' TO Y FOTOS:


Muchas veces te pareces

a una canica que rueda

allá por el molinito

en medio de sus terreras

entre sus casas añejas

de blando cartón de teja

y yo soy como un chiquillo

que con tenis rotos juega


Muchas veces te pareces

a una cumbia bien barriera

con el sol bañando el cuadro de un callejón

con cervezas



Me gusta cuando pareces una bacha en la banqueta

con dos tres chavos tirados

esperando que amanezca

tu te pareces al campo

al sol de las azoteas

que cubre con blanca capa

nuestras mugrientas cabezas

te pareces a los perros

a los perros y a su luna

Y sobre todo a los gatos

que se esconden en la lluvia

tu pareces muchas cosas

gatos, canicas, cervezas

en todo caso eres hilo

que va jalando esta rueda

en todo caso ese hilito

que jala la ciudad nuestra

lunes, 23 de abril de 2007

GUACALA, EL FANZINE


PUES NOS HA DADO POR SACAR UN FANZINE: GUACALA... ES DE TODOS Y PARA TODOS ESPERAMOS RECIBIR COLABORACIONES Y/O CHEQUES AL PORTADOR, PUEDEN ENVIAR SUS TEXTOS O ILUSTRACIONES A LOS CORREOS:

tripas_pulp@yahoo.com/ vice_ras@hotmail.com

AUNQUE PREFERIMOS LOS TEXTOS CON CONTENIDO BIZARRO, GORE, PORNO, RECIBIMOS JUBILOSOS CUALQUIER MANIFESTACIÓN.
A LOS COLABORADORES LES TOCAN DIEZ EJEMPLARES Y LA PUBLICACIÓN EN EL PRESENTE BLOG.

GUACALA ES UN FANZINE QUE NO PRETENDE SER MÁS, FESTEJAMOS LA EDICIÓN SIN ATADURAS PRECIOSISTAS... METETE EL DEDO EN LA BOCA Y VOMITA EN GUACALA.

domingo, 22 de abril de 2007

UN CUENTO


LA COLEGIALA Y LAS RANAS

Ema conocía el esplendor del follaje y cuando Martín le pidió que subieran al cerro no lo cuestionó e hizo que el auto entrara en la vereda que conducía a una loma pequeña. El camino era estrecho, con rocas y matas de hierbas espinosas, muy pocos árboles, cactos y piedras que parecían, junto con las nubes, casas, mandriles, tenedores. Se detuvieron en un pastizal, el cielo tomó el conocido matiz de la lluvia, hacia una calor húmedo, casi pegajoso. Era cómodo estar ahí, purgando la presión de la escuela.

Emma se alejó un poco, atrás de unos nopales, volvió sonriente, incluso antes de llegar al lugar donde estaban sus amigos, alzó el brazo derecho y les gritaba que se acercaran. A unos pasos de la nopalera había un charco entre las rocas, el agua estaba verde por el estancamiento; envases, blusas, pantalones y demás basura flotaba, las orillas parecían moverse cuando las ranas asustadas saltaban al charco, estaban ahí asoleando el lomo, eran bastantes, como para sentir nauseas. Martín y Emma se mantenían asombrados, hacían comentarios acerca de la forma y el comportamiento de los anfibios, intentaban además atraparlos, pero la rapidez y la viscosidad de los animales dejaba su plan en fracaso. Emma consiguió atrapar una rana y jugueteaba con ella entre sus manos.

Felipe no estaba nada emocionado con el asunto y se tiró sobre las rocas, escuchó la voz de un hombre mayor, abrió los ojos preparado para enfrentar, según él, a los policías que de seguro los habían visto; pero no se trataba de ningún miembro del cuerpo de seguridad publica; era un tipo alto, moreno, peinado de partido en mitad de la cabeza, vestía una casaca guinda y un pantalón del mismo color con una espada envainada de color ámbar, la sonrisa blanca y nivelada hacía más pronunciados sus pómulos rojizos, se mantenía recto, era fornido y luego de decir gracias preguntó: ¿Quiénes son ustedes?. Emma se desplomó en el pasto, Martín se alejaba con pasos en reversa, temblaban, no podían creer que por acariciarle el lomo y besarlo, de pronto, de la nada, la rana se convirtiera en aquel hombre que parecía, y era, un príncipe. Felipe intentó batirse a chingazos con el pomposo personaje pero éste, astuto y ágil, desenvaino la espada para colocar el helado acero justo en la garganta de su agresor. Martín lanzó una piedra con buen tino que dio en la mejilla izquierda del hombre y Emma empezaba a recomponerse cuando saltó sobre sus labios otro bicho y, como si fuesen sus labios la pura magia, transformó al animal en otro tipejo exacto al anterior. Martín les pidió que dejaran a su compañero y que les permitieran irse, pero los príncipes, sin dejar de sonreír como pendejos, no les dejaron avanzar ni un paso. El primero que apareció pidió al otro que pusiera sobre los labios de Emma cuantas ranas pudiera, así aparecieron quince y luego otros veinte príncipes más, aquello parecía una fiesta de disfraces, todos estaban emocionados, unos corrían por la pradera, otros se abrazaban y algunos que desconocían la situación de bochorno anterior a su transformación, agradecían a los únicos tres que no eran como ellos el haberlos librado de su añejo castigo.

En un circulo que formaron los príncipes, acorralaron a sus redentores, les pidieron que les hablaran, que con sus palabras abrieran la senda que desde entonces habrían de transitar, pues aunque al principio se mostraron recelosos ahora no llenaban de alabanzas y cortejos; aquel que antes recibió la pedrada en su mejilla era entonces el más zalamero de todos, buscaba siempre mantener su cuerpo junto al de Ema y cada dos o tres minutos la cuestionaba acerca de su estado emocional y físico. Las primeras horas fueron divertidas, platicaron con los príncipes acerca del mundo al que habían sido despertados; ellos no pudieron explicar gran cosa, sólo que eran la familia real de esas praderas y que desde hace tres siglos, por corromper el buen funcionamiento de su reino al practicar la magia negra contra sus enemigos, el efecto se revirtió convirtiéndolos en ranas.

Al momento de tomar el camino de regreso, antes incluso de que pudieran decir adiós o hasta pronto, el sequito de varones anfibios los apresó, algo avergonzados le decían a Ema y sus compañeros que no podían dejar que se fuera, que ellos dependían de su fuerza, que era su reina, que si los había devuelto a la forma física de los hombres no podía ser en vano, y cuando ella escuchó todas esas cosas cayó al suelo desmayada.

Cuando recobró el sentido quiso explicar que su intención no había sido despertarlos ni liberarlos, sólo jugar, y ahora quería subir al carro y largarse. Primero fueron sollozos, después llantos desaforados, los que soltaron aquellos hombres y sus lagrimas les fueron borrando el cuerpo, el rostro, la ropa y el habla, su figura se redujo, se torno viscosa la textura de su piel, las palabras que antes salieron de sus bocas estilizadas ahora era un croar infernal, adolorido, que se escuchaba como un reproche. El llanto los volvió a convertir en ranas.

Martín comenzó a caminar, se abría paso entre los bichos que le saltaban al rostro y que se quitaba con bruscos movimientos de brazos, Felipe no conseguía mover los pies y Ema para entonces ya era un charco de agua. Cuando devolvió a los príncipes a su antigua forma, su mismo cuerpo se transformo en agua.

Una blusa blanca, una falda de colegiala y un mechón de cabello negro flotaban en ese charco donde todas las ranas se habían sumergido.