domingo, 7 de octubre de 2007

YA ESTÁ AQUÍ ... EL NUEVO ESCUINCLE

EL BUEN CESAR JOSÉ, EDITOR, POETA, PADRE DE FAMILIA Y AMIGO SE HA ESFORZADO SOBREMANERA PARA QUE APARESCA EL NUEVO LIBRÍN "CUANDO LOS LOCOS YA NO SE CREAN NAPOLEÓN" POEMARIO QUE DESDE HACE UN PAR DE AÑOS VENÍA TRABAJANDO Y QUE AHORA ESTÁ EN CIRCULACULACIÓN GRACIAS AL ANTERIOR MENCIONADO Y AL RESTO DE LA EDITORIAL "ANIMALES DE BOTELLA", EN LO PARTICULAR ME SIENTO CON LA ALGARABIA DE UN PEZ EN UN BANCO DE LOMBRICEZ, PUES ANHELABA VOLVER A REPETIR LA EDICIÓN DE UN LIBRO EN UA EDITORIAL INDEPENDIENTE, QUE ALEGRÍA.
UN SALUDO Y UN AGRADECIMIENTO A LOS ANIMALES DE BOTELLA:
SALVADOR PADILLA
BERNARDO ARAUJO
CESAR JOSÉ VENEGAS
LUIS ¿QUÉ?
AQUI LES DEJO FOTOS Y POEMAS.


CUANDO LOS LOCOS YA NO SE CREAN NAPOLEÓN

Escupo sobre mi disfraz de desempleado,

Sin torear al aburrimiento y la melancolía

lo hago por el tedio que engolosina mi paciencia.

Alejandra tiene una cruda espantosa,

la pondremos a mojar para ablandarla,

veremos televisión mientras

con besos sanemos la impaciencia

y la mediocridad de no entendernos.

Juntaré los dedos como hacen los charlatanes,

para invocar la milagrosa aparición de un gemido

prolongado, de la misma forma en que

las nubes se precipitan para eyacular

sobre el resguardo de una tarde.

Escupo bajo una escalera

y hago un croquis falso

de lo que no podría ser

mi estancia sin ti.

Alejandra tiene una cruda espantosa

pondré a freír verdura,

prometeré ahorrar más de cien pesos,

le diré esas cosas en el oído

mientras veamos en el televisor

un show añejo y cómico

¿Cuándo te irás?,

cuando los locos

ya no se crean Napoleón.

PETICIONES, EXIGENCIAS, DETERMINACIONES

Ton’s qué.

Me pides que deje colgadas las ganas de ser actor porno.

Los meses impúdicos donde anunció con cinismo mi afición

por las caguamas y el billar sin reglas.

Que me peine el pelo con una peineta de tu pinche tío el peluquero

que me ponga horas extremas a estudiar piedras preciosas

y ciudades de gente a la viaje moda del taparrabo y el penacho.

Que los versos sean verdes con florecitas y acantilados,

que un culo abierto no vale los minutos sagradísimos de tu lección,

que baile el nuevo tex-mex para purgar la exquisita

tersura de Bet Gibons.

Me pides que tomé la misma ruta de tus zapatitos de a mil,

que del brazo te acompañe,

que de besito diga adiós,

que con el meñique abra la portezuela del taxi,

que te deje comer primero de mi extra extra barquillo de pistache.

Me pides elimine de mi inventario muscular los kilos abundantes de grasa,

que mande al caño los rizados pelos de mi cara.

Que trabaje más de un mes,

para por lo menos vestirme como los bonitos muchachos

que estudian arquitectura y miden con el barómetro

las construcciones chuecas de su pervertida ilusión de

bajarte la tanguita.

si me prestas cien varos,

si te pones en ángulo recto,

si tú pagas los boletos,

si tú descorchas los finos vinos,

si tú me dictas las estrofas,

si tú lanzas los dados,

yo barajo las cartas,

y armamos el cotorreo.

Ton’s qué.

ANUNCIO

Estoy tan amargo de esta paz

que colgué un anuncio en la ventana:

“se solicita una guerra:

mala presentación,

dolores de cabeza,

aptitudes para desclavar

de la mesa de disección

la ganga magnifica que no fue la vida”

como estaba llorando no abrí

la puerta rápido,

cuando abrí,

la mujer en la banqueta, con el cartel en la mano,

me dijo: ¿es aquí dónde solicitan una güera?

Entonces mi vida cobro sentido

y se llenó de emoción.


MAL DORMIR CON DESEO

La novedad del día de siempre

no vendrá envuelta en sábanas

de cortesana alguna,

pero el dolor de mal dormir

seguirá a pesar de aspirinas sofisticadas

y programas aburridos

de televisión por cable.

No alcanza el insomnio

para rellenar los falso-verdadero

de la prueba de miedos que has deslizado

por debajo de la puerta de mi inercia.

Una gota de aburrida palabrería,

derrotada, es verdad,

por la sencillez de la honesta lujuria

y en una frase doliente

que no termina jamás

porque ha sido dicha con la boca cerrada.

Te deseo con mi erección

de oficinas aulas transportes,

con temblores cuando me acuerdo y babeo.

Mal vendría ahora un sermón

por eso no tiemblo más

y apuesto por reafirmar: te deseo.


VERSOS PARA UNA MUJER QUE AGITÓ SU CUERPO CASI JUNTO AL MIO

Fue honesta cuando dijo,

con las manos formando una caverna:

me cae muy bien este viejo.

Le hacía un gesto para no perder su aplauso.

¿Habrá artefactos dentro de su cuerpo,

mangueras de hule, agujas, suero?

¿Qué importa un ridículo

deseo pedido al cometa fugaz,

cuando la fragilidad de ambos se detiene

bajo la almohada de la cama del hospital?

Ella esta en coma,

ella está sepultada,

ella ha donado sus órganos.

El noticiero de las dos de la tarde me lo dijo,

no fueron los amigos, no el teléfono,

el noticiero de las dos de la tarde

mientras tiraba a la basura una pieza de pan dulce

que las hormigas no terminaron de comer.

¿Cómo esperan que la visite,

cómo esperan que asista al funeral?

Es imposible llorarla

después de que sus nalgas hincharon

la habitación donde el truco del ilusionista fracasó

y en verdad bailamos.

A las cuatro de la mañana

no atino a poner sobre este papel un punto final

y lo guardo aquí para que lo pongas después (.)



domingo, 23 de septiembre de 2007

POEMILLAI


II

El tiempo marcado no aliviana,

Viejo de camisa fajada,

Viejo de verruga en el ojo,

Viejo de ulcera quemada.

¿Es ahora cuándo vale la pena

evaluar lo tirado en lágrimas

y aullidos?

Mejor protesta

silenciar el ansia,

dormitar la ruina.

NUEVA ENTREGA DE ALEJANDRO NERI

Literatura y cine: Chin chin el teporocho

I. La novela


Cuando recién comenzaba la década de los setentas, un joven nacido en el barrio bravo de Tepito en el DF, de nombre Armando Ramírez y con apenas diecinueve años de edad, publicó su primer novela titulada Chin chin el teporocho. La historia versaba sobre las desventuras de la vida en la ciudad más grande del mundo narradas por un teporocho, de cómo el lugar, el ambiente y las personas con quienes se juntaba le fueron carcomiendo las entrañas hasta caer en el vicio del alcohol como el medio más eficaz para olvidarse de las penas. Los personajes son Rogelio, apodado “chin chin”, Víctor su primo, Gilberto y Rubén sus amigos, Michele su novia, Agnes su cuñada y Sonia su prima.

La causa para que Rogelio se hiciera adicto a la teporocha (alcohol del 46º combinado con refresco de uva o tamarindo), fue la muerte de sus primos Víctor y Sonia. Él, en manos de un amigo traicionero, ella, en manos del ejército en el mitin del 2 de octubre del 68 en la plaza de las tres culturas en Tlatelolco. Y también por la separación de su recién esposa Michele, ante el miedo de caer en la cárcel por asesinar al culpable de la muerte de su primo y por descubrir a su suegro en relaciones homosexuales.

La novela causó un gran impacto en la sociedad de la época, algunos críticos han mencionado que posiblemente Ramírez haya sido demasiado influenciado por la escritura de la onda de Parménides García Saldaña, José Agustín y Sainz, quienes en los sesentas escribieron literatura para jóvenes escrita por jóvenes. Sin embargo han mencionado igualmente que la novela Chin chin el teporocho es pionera en su estilo, en la que el autor creó un nuevo ámbito literario que incluyó el empleo de nuevos recursos lingüísticos. Y es que la novela está escrita de un modo desenfadado; en ocasiones no hay comas, no escribe con mayúsculas, el texto está completamente desalineado y el vocabulario que utiliza es un vocabulario popular, de los arrabales capitalinos. Es el lenguaje que se puede escuchar cotidianamente en los barrios de la ciudad de México, lleno de albures ininteligibles para el público ajeno a esos barrios marginales, palabras altisonantes y juegos de palabras que caracterizan al mexicano. Mencionaba Carlos Rojas, un biógrafo de Ramírez, que “esa forma de escribir, la confronta con los críticos literarios que buscan en las letras, la depuración de un lenguaje perfecto y preciso de acuerdo a los cánones tradicionales”.

Y es que como mencionó alguna vez Armando Ramírez en una entrevista, “hay que revalorizar el español que se habla en México”

II. La película


El gobierno Echeverrista, en el afán de crear una segunda “época de oro” del cine nacional quiso llamar la atención por su empeño en atraer a los intelectuales, mismos que en el sexenio anterior eran los más temibles enemigos. Las adaptaciones de novelas a películas se habían dado desde que apareció en el cine nacional el sonido, y luego fueron cayendo en el olvido, es por esta razón que el gobierno de Echeverria intentaba nuevamente transitar por este camino. Carlos Fuentes era quizá el intelectual más apegado al presidente, incluso afirmó una vez que “no apoyar a Echeverría sería un error histórico”, y fueron precisamente unos cuentos de Fuentes los que comenzaron a ser adaptados al cine. En 1971 se filma Muñeca reina y en el 72 Aquellos años un guión del propio Fuentes que intentaba ser una biografía de Juárez. Luego incursionó José Emilio Pacheco, quien hizo el guión de El castillo de la pureza de Arturo Ripstein. Jorge Fons había adaptado ya la novela de Vargas Llosa Los Cachorros y parecieron así más films que eran adaptaciones de novelas o bien guiones de importantes literatos de la época. Incluso se siguieron adaptando historias rulfianas.

En el octavo mes de 1976 se estrena la película Chin chin el teporocho, basada en la obra de Armando Ramírez que llevaba el mismo título y bajo la dirección del joven Gabriel Retes. El film, como suele suceder, no fue tan buena como la novela, incluso algunos críticos la han considerado de mala calidad. El reparto estaba plagado de jóvenes talentos, entre ellos Carlos Chávez como “chin chin”, Tina Romero como Michele y la joven talento preferida del cine echeverrista Diana Bracho como Sonia, quien ya había actuado en El castillo de la pureza y después aparecería en Las poquianchis. Incluso el propio Armando Ramírez, aparte de ser el autor de la novela y el guionista, personificó, aunque de manera muy breve, a un empleado de mostrador de la vinatería propiedad del homosexual suegro de Rogelio.

Como menciono, la cinta careció de calidad tanto estética como histriónica, si bien, se les daba oportunidad a los nuevos talentos, empezando por el director, hubiera sido pertinente de echar mano de esos actores de la vieja guardia que habían regresado para tratar de hacer una segunda “época de oro” del cine mexicano.

Como en casi todas las adaptaciones cinematográficas que se basan en una novela, se omitieron algunos detalles, unos de medular importancia, otros no, que quizá hubieran hecho de la trama y de la película algo mejor.

Quizá el dato más importante que se suprimió en el film, es lo relacionado al movimiento estudiantil del 68 y la manera en cómo muere la prima del personaje principal, es decir Sonia, personificada por Diana Bracho.

En la novela, Sonia muere debido a unos golpes en la cabeza propiciados por soldados del ejército después de que la masacre del 2 de octubre ya había terminado. El film omite este pormenor tal vez por dos razones: primera, porque Diana Bracho, como se comentó, era una actriz que estaba despuntando en el momento, era la actriz favorita del gobierno cineasta y darle ese final en la trama no era bueno, porque, y aquí es la segunda razón, se estaría tratando el tema del movimiento estudiantil en el cine, tópico que estaba terminantemente prohibido tratar, solamente lo había hecho hasta ese entonces el documental El grito. Igualmente, ya para finalizar la película, en la última secuencia cuando Rogelio descubre la homosexualidad de su suegro, Retes cambia la escena de la relación sexual y de desnudos, por una menos fuerte pero bastante enfermiza, un acto de pederastia, cuando el suegro protagonizado por Aarón Hernán, con los labios pintados y marihuana regada por doquier, le acaricia de manera afable el rostro a un niño. Y es cuando comienza el desenlace.

Algunas más de las novelas de Armando Ramírez han sido adaptadas al celuloide, entre estas se encuentran Ratero, Noche de Califas y Me llaman la chata Aguayo. Sin embargo ninguna ha sido tan buena como las novelas de este particular escritor, fiel cronista del barrio bravo de Tepito en la ciudad más grande del mundo.


Alejandro Ortega Neri

Desvelado…continúa preguntándose ¿hay independencia?

¿Por qué no vitorean el nombre de Agustín de Iturbide?

¿Quién prohibió la venta de espuma la noche del 15?

jueves, 20 de septiembre de 2007

EL CUMPLEAÑOS Y LA RESPUESTA A UNA CUESTIÓN DEL JOVEN DECANO MIGUEL AGUILAR NOMBRADO EN ESTAS VILLAS DON MIGUELÓN

EL PASADO DIECISIETE DE SEPTIEMBRE CUMPLÍ UN AÑEJO MÁS; LA MAÑANA DE ESE DÍA NO DESEABA LEVANTARME, LLAMARON A LA PUERTA, ERA CLEONE CON UN PASTEL. AQUI ALGUNAS FOTOS :


DON MIGUELÓN PREGUNTA QUÉ ONDA CON LAS PRESENTACIONES DEL LIBRO, PUES EL PROXIMO JUEVES NOS VEMOS EN MORELIA, LUEGO OJALA SE HAGA EN ISLA MUJERES Y EN AGUASCALIENTES.


¿ESE DON MIGUELÓN CUANDO VIENE A ZACAXTLAN?

sábado, 8 de septiembre de 2007

ARTI-CULO:


ACERCA DE ATRAPADO SIN SALIDA DE MILOS FORMAN

LOS LOCOS Y USTED

¿Quién determina qué es la locura, y quienes o cuáles son los cuerdos?, acaso la psicología ( ¿se le ha quitado la “p” a esta palabra?), es la doctrina de necios lunáticos que buscan factores de conducta no encajonados en el stabilishment de épocas especificas; el superado Freud en su reduccionismo falocentrista y el excéntrico Jung con una infinita pero universal conciencia. Lo cierto es que la esquizofrenia, la locura toda, es junto al amor ( ¡libremos por favor a este concepto de tanta basura!) son los motores primigenios de la existencia humana; pues aquellos que en el margen de lo establecido y aceptado se pasean con alegre soltura, los llamados locos, vislumbran en tiempos y espacios distintos, despiertos, dimensiones de realidad alterna por las que:

A) son juzgados y expulsados del “Leviatán”

B) con los años se transforman en vanagloriados genios de las artes y costumbres comunes..

La frágil división entre cordura y locura es quebrada a cada momento cuando se atraviesa por uno de esos pensamientos que al segundo después se dice: ¡qué cosas tan locas estoy pensando!

EL LOCO KEN KENSEY Y SU NOVELA

Ken Kensey era un californiano que el gobierno, de Estados Unidos de Norteamérica, utilizó como conejillo de indias los primeros días en que el pan de centeno le mostró a occidente que de sus hongos de putrefacción brotaba el bendito LSD. A Kensey se le botó la canica, entró al mundo de la locura por la puerta del acido lisérgico y juntó a un grupo de adictos y pintaron un camión con chillantes colores y margaritas y abordaron el autobús y se fueron por América norte centro sur, promoviendo lo sabroso de sus viajes; se inició entonces la estúpida era de los jipis en el mainstrem contracultural y la debacle de las economías tercermundistas al ser insertadas en un mercado global carente de profundidad espiritual y social. Kensey escribió el libro Alguien voló sobre el nido del cuco, una novela acerca de la locura, la cordura y la sencilla manera de ser no ma’s habitantes del planeta, el director de cine Milos Forman filmó la novela y se ganó un par de premios y muchos millones de dólares.

LOS LOCOS DE LA PELÍCULA DE FORMAN

Lo que encontramos en la película de Forman es una maqueta de sociedades represoras sobre sus vasallos, la manera en que lo rígido creado combate a lo suelto y natural, la imposible conciliación de instinto y razonamiento. Al inicio de la historia la enfermera Ratchel se presenta como la magna gobernante de la isla de los locos, los empleados “cuerdos” la saludan con el respeto que creen necesitar los políticos, su cuerpo es firme, a su rostro no lo hace temblar ni la duda, sabemos entonces que ella es la enfermera directora y esos negros limpiando el piso ¿qué diría Luther King?, aparece luego el muchacho de la historia ¡ McMurphy!, el violador de niñas, el cerdo agresor de las instituciones del sistema, el excelso capitán de la mirada retorcida… ¡bravo, bravo, bravo!... con su faz torva, un andar de gorila, el loco natural que finge un comportamiento “normal” y no anormal como se ha dicho; Sheep el roble indio, la personificación del mutismo y el resto de los muchachos del maniquiure parecen mostrar que el malestar, como en las drogas, se presenta cuando se le impide, o se le priva, al individuo de su modus vivendis . La enfermedad viene por los equivocados tratamientos, por la errónea idea del encierro y la desgraciadamente ennoblecida concepción de que los enfermos mentales “no sirven” como si la idea imperialista de la vida como un fin únicamente pragmático fuese el camino único.

EL LOCO LENGUAJE NO VERVAL Y…. ¡LA CONCLUSIÓN, LA CONCLUSIÓN!

Es interesante que en Atrapado sin salida la actitud de los personajes se transforma a tal grado que terminan por ser su propio contrario. La señorita Ratchel al principio tan ruda e inquisitiva, en la junta de médicos parece una tierna enfermera, su rostro relajado aboga por el locuaz McMurphy, supongo que lo deseaba, un deseo frenético de ser tomada por el esquizoide, y éste asfixiado con la libertad vigoroso y lucido transforma su rostro de genio explosivo a una atrofiada y fofa mascara de enfermo (recordemos a Alex de la Naranja Mecánica, le pasa igualito), el indio gigantón resulta que no era sordomudo, su disfraz de piel es magnifico, como si estuviéramos frente a una máscara Chipewua, y libera con la muerte a su amigo. Las cosas se ponen mal cuando Ratchel equivoca escenarios impulsada por la ira y el desconcierto, Billy el nuevo hombre revive su impotencia superada cuando la doctora lo atemoriza con el recuerdo de su madre, Ratchel es atacada por McMurphy por que lo desespera y ¿a quién no?....Volvemos pues a lo ya dicho: los culpables de que la locura sea una enfermedad peligrosa son mayormente los psiquiatras y los hospitales y toda esa maldita mascara que nos hacen adoptar, que estorba y pesa y ahggggggggggggg…

TRIPTICO TRAGICÓMICO DEL JAQUES Y LA RUBIA




martes, 4 de septiembre de 2007

UNAS FOTOS... Y UN POEMA

EN BREVE, EL 28 DE SEPTIEMBRE, NOS VEREMOS EN MORELIA, SERÁ LA PRESENTACIÓN DE "SÓLO Y SIN BOLSILLOS PARA METER LAS MANOS ANTES DE LLORAR" LUEGO LES PONGO BIEN LA FECHA, POR LO PRONTO ESTAS FOTOS Y ESTE POEMA.


1

Clamor de viento

roza la quietud.

Claridad que arrastra

un murmullo.

Frescas galas de verano

traicionan la paciencia.

Por el cuello asidas

intensidad, espera.

Ajeno responder de las cosas:

agitación de cubiertos,

maleficio de tostadores.